7.3.17

Somos los ríos

Somos los ríos


Somos los ríos y
los mares que amamos.

Vemos el verde, el gris,
el azul,
como quien ve la vida.

En un remanso dejamos nuestra infancia,
en la corriente,
encontramos la memoria.

Arena gruesa, barro o dorada fineza,
cada orilla tiene sus historias
de galeones, muertos y olvidos.
D.B.

8.2.17

Las altas montañas de Portugal

Las altas montañas de Portugal


Del autor de Life of Pi (que no he leído), esta novela es sorprendente, considerando otros autores recientes de este extraño siglo veintiuno. 
Si bien tiene bastante de aquel realismo mágico de los ochenta, agrega una profundidad metafísica que trasciende los elementos de fantasía.
La historia es simple, se trata de una búsqueda llevada adelante por un ser desesperado. Como siempre, el camino es lo que cuenta y no el resultado. En su transcurso, el protagonista se ve obligado a manejar una forchela, una de las primeras cachilas, sin jamás haber conducido antes. A partir de allí, las situaciones tragicómicas abundan. Por momentos parece el relato de una película de Buster Keaton o de Chaplin, pero el realismo es cruel. La angustia de vivir está reflejada en los personajes de manera soberbia. No puedo decir mucho más, porque hay que leerla. Se trata de un camino personal, una especie de Camino de Santiago. 
D.B.

Noche de invierno




Noche de invierno

Pasa la noche
Sin sueño
A veces
se queda, se estanca.

Trenes desvelados
también pasan,
imitando al reloj.

Alguien saca la nieve
de las calles
en la madrugada eterna.

Toda una jungla invernal
se agita
en el silencio.

Abro los ojos a la oscuridad
que susurra historias
que no sabré contar.
D.B.




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