23.10.14

Isn´t it a pity? No es una lástima?

La gran pregunta en la voz de Nina Simone:

http://youtu.be/LLn3FT9BsRs

Isn't it a pity
You don't know what I'm talking about yet
But i will tell you soon
It's a pity

Isn't it a pity
Isn't it a shame
Yes, how we break each other's hearts
And cause each other pain

How we take each other's love
Without thinking anymore
Forgetting to give back
Forgetting to remember
Just forgetting and no thank you
Isn't it a pity

Some things take so long
But how do i explain
Why not too many people can see
That we are all just the same
We're all guilty

Because of all the tears
Our eyes just can't hope to see
But i don't think it's applicable to me
The beauty that surrounds them
Child, isn't it a pity

How we break each other's hearts
And cause each other pain
How we take each other's love
The most precious thing
Without thinking anymore

Forgetting to give back
Forgetting to keep open our door
Isn't it a pity
Isn't it a pity

Some things take so long
But how do i explain
Isn't it a pity
Why not too many people
Can see we're all the same

Because we cry so much
Our eyes can't, can't hope to see
That's not quite true
The beauty that surrounds them
Maybe that's why we cry
God, isn't it a pity

Lord knows it's a pity
Mankind has been so programmed
That they don't care about nothin'
That has to do with care
C-a-r-e

How we take each other's love
The most precious thing
Without thinking anymore
Forgetting to give back
Forgetting to keep open the door

But i understand some things take so long
But how do i explain
Why not too many people
Can see we're just the same

And because of all their tears
Their eyes can't hope to see
The beauty that surrounds them
God, isn't it a pity
The beauty that surrounds them
It's a pity

We take each other's love
Just take it for granted
Without thinking anymore
We give each other pain
And we shut every door

We take each other's minds
And we're capable of take each other's souls
We do it every day
Just to reach some financial goal
Lord, isn't it a pity, my God
Isn't it a pity, my God
And so unnecessary

Just a little time, a little care
A little note written in the air
Just the little thank you
We just forget to give back
Cause we're moving too fast
Moving too fast
Forgetting to give back

But some things take so long
And i cannot explain
The beauty that surrounds us
And we don't see it
We think things are just the same
We've been programmed that way

Isn't it a pity
If you want to feel sorry
Isn't it a pity
Isn't it a pity
The beauty sets the beauty that surrounds us
Because of all our tears
Our eyes can't hope to see

Maybe one day at least I'll see me
And just concentrate on givin', givin', givin', givin'
And till that day
Mankind don't stand a chance
Don't know nothin' about romance
Everything is plastic
Isn't it a pity
My God.

9.8.14

Fargo o la nieve.



La nieve. Es decir, la nieve. La nieve corroe por dentro al casi humano que la padece. Mientras que entre la primavera y el otoño boreal la locura regular se manifiesta con gritos, agitación y estruendos varios, en el invierno bien al norte del mundo la demencia tiene una vocación particular: Fargo. Sí, Fargo la película, Fargo el lugar, Fargo la serie. Porque Fargo es un síndrome.

Cuando medio metro de precipitación y menos quince grados Celsius se hacen aceptables como condiciones de vida, porque bien puede suceder que más tarde sea un metro, o menos treinta de temperatura, algo anda mal. Es cierto que algunos de los sufrientes viven en negación absoluta y se ponen contentos porque van a ir a esquiar, dicen. Hacen quilómetros de carreteras resbalosas, con baja visibilidad, para llegar a la dichosa estación de esquí. Enfundados en ropajes que les hace transpirar hasta la inconciencia, pagan para subir y bajar de las pendientes heladas como autómatas enfurecidos. El ser humano es lo bastante estúpido como para habituarse a muchas cosas. Ese acostumbramiento a lo anormal es sintomático del universo Fargo.

La prensa amarilla o la crónica roja no da cuenta de lo importante, no investiga ni hace un seguimiento de las historias a cuarta parte de verdad que publica, es sabido. Los números opacos de las estadísticas de criminalidad tampoco ayudan al análisis. Es una colección de detalles recolectados aquí y allá la que dará algunas pistas sobre la escalofriante verdad, valga la redundancia perceptiva. Dice el comisario que en invierno baja la cantidad de homicidios. Es el frío y la oscuridad, afirma. El delincuente común es perezoso. Es el turno del dentista intachable o del contable diligente de ejecutar a la suegra con retorcida saña. El "calladito", el ciudadano modelo se descubre en carnicero inmisericorde al influjo de la semi penumbra invernal. El juez (porque la policía casi siempre apresa al delincuente recién estrenado, tarde o temprano) se dejará convencer por el siquiatra pagado de sí mismo, y permitirá que el asesino pase un tiempo apenas prudente en algún hospital para enfermos mentales, para que luego pueda "reinsertarse en la sociedad". En qué sociedad, la de los sicópatas? pregunta el comisario. No podemos hacer nada más, concede. Probablemente tenga razón, porque el síndrome Fargo es así. Desnuda la horripilancia humana que está latente en algún lugar del cerebro, esperando la ocasión de manifestarse. 
D.B.  

17.6.14

El hombre mapache



Los mapaches se mueven con sigilo pero sin pausa en la noche. Viven en la ciudad, adormilados en los árboles entre el tráfico y el trajinar sin sentido de los humanos. La ciudad era suya, la montaña, el Monte Real, su lugar natural. En estos tiempos, salen por las noches a buscar alimento en los tarros de basura.
Esta noche salí muy tarde a respirar el aire fresco y a ver la luna que se desvanece. Un ruido insistente venía de los grandes contenedores para el reciclaje de un edificio vecino. Mapaches, racoones, pensé. Pero un poco más tarde detecté una forma humana detrás de la formación de contenedores. Supe enseguida de quien se trataba.
Es un anciano de figura muy pequeña, tal vez vietnamita, o chino quizás. Sus vestimentas son prolijas, bien distinto de otros oportunistas ocasionales, generalmente de mediana edad, a veces alcohólicos, drogadictos, enfermos mentales sin esperanza de conseguir un empleo o pesados fumadores que no ven otra manera de complementar el magro seguro social que reciben. Encontrar un anciano en ese dudoso oficio es particularmente chocante. Que alguien, al final de sus días tenga que recuperar latas y botellas de la basura de los canadienses, es vergonzoso. Le digo hombre mapache, porque al igual que el gracioso animal, fue desposeído y es la imagen de la injusticia, de la subversión del orden natural. Sin ánimo ninguno de burla, y con mucha pena.
D.B. 

19.3.14

Tentaciones



Para el bibliófilo, no hay mayor tentación consumista que una feria de libros. En mi caso, me aproximo a esos eventos con el deseo secreto de encontrar un tesoro. Son raras las ocasiones en que no encuentre, al menos, algo de interés. En el Santuario del Santo Sacramento, en el Plateau del Mont-Royal se realiza una venta económica de libros. En un amplio subsuelo, con cierta caprichosa distribución hay varias mesas con curiosidades. Hay, como no podía ser menos, muchos libros dedicados a temas de espiritualidad, sacramentos, y religiosidad en general. Allí me llamó mucho la atención encontrar un libro que fue muy importante para mí en momentos difíciles. Se trata de "Sadhana, un camino de oración" del padre Anthony de Mello. Este religioso jesuita combinaba lecciones de espiritualidad oriental con elementos cristianos, lo que le atrajo, en su momento, la reprimenda del entonces cardenal Ratzinger y del conspicuo arzobispo Bertone. Los escritos de de Mello son sencillos, profundos, conciliadores. Por eso me alegró encontrar ese ejemplar en un santuario católico. Ratzinger renunció al papado en medio de una situación ignominiosa, pero la luminosidad de de Mello está presente en sus libros y es accesible en todas partes, para quien se interese en la espiritualidad, tanto si se es practicante, como si simplemente se busca una lectura de remanso para el alma en tiempos complicados. Hay legados y legados para dejar a la humanidad, desde el poder y la ambición o desde la honestidad y el amor universal. 
D.B. 

24.2.14

UQAMERCOSUD14: "Las manos en la tierra", documental

UQAMERCOSUD14: "Las manos en la tierra", documental

reposteado del blog Uqamercosud 14, un documental en cinco partes sobre la búsqueda de restos de desaparecidos durante la dictadura militar en Uruguay. 
Se produjo un error en este gadget.