17.2.09

De patriotas, nacionalistas y otras barbaries (what a piece of movie crap)


Como estaba en casa ajena, me tuve que digerir enterita la película El Patriota de Mel Gibson. No me preocupaba demasiado, confieso, la exactitud histórica, porque esa es una eterna materia pendiente en el cine comercial. Sí empecé a preocuparme, para luego fastidiarme abiertamente con la música. Williams crea vacías grandilocuencias para los pocos sentimientos básicos que la película quiere explotar, demostrando que sus piezas musicales son al relato cinematógrafico lo que las risas grabadas a las soap operas. Es una de esas tramas que quieren hacer cómplice al espectador de cualquier barrabasada que haga el sufrido protagonista, sólo porque está del lado de los supuestos "buenos". En ese sentido, The Patriot debe ser la cinta más maniqueísta que he visto en mi vida. En una escena maravillosa, el héroe le entrega armas a dos de sus hijos, porque hay que salvarlos, caramba, y finaliza destrozando un enemigo a cuchilladas frente a ellos. Luego de cometida la acción barbárica (que los traumaría de por vida si la trama tuviera algún viso de coherencia), se lleva a sus hijos "para salvarlos", ensangrentado de coronilla a pies como a Gibson tanto le gusta. Supongo que éste tiene algún asunto no resuelto con un carnicero, un matarife o un dentista, porque cómo le gusta la hemoglobina! Por suerte por el resto del rodaje aparece muy bien vestido, al igual que un colega militar francés, de pulcro trajecito blanco y celeste. Carnicero pero limpito el hombre.
En fin, que se trata de una glorificación simplota de la bandera que le brinda fuerza con sólo mirarla, para matar a cuchilladas al asesino de sus dos hijos mayores, con música triunfal de fondo por supuesto. En nombre de un pedazo de trapo, cuánto crímenes! y hasta cuándo?
Miro las imágenes, los pedazos de gente desprendidos aquí y allá en la batalla, y me pregunto qué pasará por la mente de la gente que ve esa masacre. Pero apostaría que les cruza algo de indiferencia, como cuando se mira un videojuego. Porque los malos merecen la muerte, los buenos pueden hacer cualquier cosa. Y para hacer todo más fácil aún, los buenos y los malos están bien diferenciados desde el inicio.

Desde hace un tiempo tirios y troyanos están enfrentados en Canadá, porque hay un grupo grande de gente, adicta a la reconstrucción histórica de las batallas, que quiere hacer una dramatización de la batalla final en la que los ingleses vencieron a los franceses en Québec. Soberano mal gusto, ya de arranque. Un grupo de locos se divierte jugando a los soldaditos, excitando el sensible ánimo nacionalista de los quebequenses. Precioso. Y desde el gobierno, nada. Que si apoyan que si no, que si dijo, que si no dijo, calla y otorga, todo eso viene dando alimento a la famélica prensa de la provincia.
Pero no se trataba solamente de una dramatización de la batalla, sino que iban a recrear un baile de sociedad de la época, para mostrar cómo los aristócratas franceses se divertían mientras otros hacían la guerra por ellos. En este caso, hay un juicio moral explícito que va en cada conciencia procesarlo o no.
El grupo de marras decía querer favorecer al turismo con esa demostración.
Como los nacionalistas necesitan mitos para sustentar sus creencias, un pequeño grupo de malhumorados quebequenses heridos en su orgullo, amenazaron con arruinar el pastel, tal vez, en el mejor de los casos, disparando armas cargadas de pintura. Los que querían jugar a los disfraces y a asesinar personas, tal vez porque no pueden hacerlo en la vida real, tuvieron entonces chivo expiatorio. Los quebequenses perdieron la oportunidad de cambiar en algo la mentalidad norteamericana dominante, porque al menos yo no supe de ningún grupo militante pacifista que protestara. Es que ser radical es ir a la raíz de los problemas. Y eso duele, cuesta mucho, cuesta "cambio", implica madurez y responsabilidad, algo de lo que suelen carecer muchos políticos.

Yo me pregunto en qué cabecita enferma cabe seguir recordando graciosamente las peores carnicerías humanas de la historia, con el pretexto de glorificar la construcción de la nación. Yo me pregunto hasta cuándo se va a seguir alimentando la estupidez y la barbarie.
La memoria y la historia merecen respeto, pero la banalización anodina de que se les haga objeto. es tan dañina como utilizarlas como mitos de justificación de dudosos derechos soberanistas.

Qué es el lugar donde se nace sino un azar genético-migratorio? Porqué resulta tan funcional dividirse en naciones? Los clanes han estado sustentando la organización social desde sus comienzos, pero no es momento, parece, de plantear algún grado de evolución mayor que lleve a priorizar la cooperación sobre la lucha. Todavía es la violencia del más fuerte la que decide y lleva la infelicidad a todo el planeta. De eso saben mucho varias comunidades indígenas. Dedícate a tus asuntos que alguien se encargará de molestarte para que le des lo máximo posible y aún más. Y lo obtendrá de la peor manera, a través del asesinato y la tortura. Éste parece haber sido el desgraciado sino de muchos pueblos pacíficos.

D.B.




4.2.09

Arocena y las butacas de la burocracia


Amar es nunca tener que pedir perdón se decía en un film trágico-romántico de los 70. Gobernar, en cambio, es saber pedir perdón. Es el ejemplo que dio Obama a sus ciudadanos ni bien asumió su cargo. Si el presidente de uno de los países más importantes del planeta tiene la humildad, la capacidad, la humanidad necesaria para pedir perdón a sus conciudadanos, porqué no podrían hacer lo mismo todos los funcionarios de los gobiernos?

extracto el ejemplo de Radio Canadá:

Invité à s'exprimer sur le retrait de la candidature de Tom Daschle au poste de secrétaire à la Santé, le président Barack Obama a admis avoir fait une erreur avec cette nomination.

« Je pense que cela a été une erreur. Je me suis planté. J'en assume la responsabilité et nous allons faire en sorte de régler le problème pour être sûrs que cela ne se reproduira pas », a déclaré M. Obama, mardi, sur les ondes de la chaîne CNN.

Le président estime que cette affaire créait la perception qu'il existe deux règles: une pour les « gens importants » et une pour les gens ordinaires qui paient leurs impôts.

Cuando Arocena, el rector de la Universidad de la República de Uruguay, conocida como Udelar, firmó la orden para comprar butacas nuevas para el paraninfo, a un valor de unos 850 dólares usa cada una, EN UN PAIS POBRE, POBRISIMO!!!!. totalizando más de 220 mil dólares en gasto, con un solo oferente en la licitación y al borde del período de ejecutabilidad del dinero presupuestario, debiera haber tenido presente a los ciudadanos que pagan los impuestos, muchas veces con gran sacrificio. Ni que decir de los pacientes del hospital universitario que padecen unas condiciones de precariedad alarmantes, de los estudiantes que esperan en los pasillos, sentados en el suelo por un lugar donde estudiar. También se podría esperar algo más de sentido común por parte de la politizada dirigencia universitaria, por una vez, una mea culpa y no un discurso alambicado de factura tan académica como vacía de humanidad. Y qué si la partida volvía al rubro Rentas Generales? No es acaso el dinero de los ciudadanos? Pero así actúan los burócratas de la política, porque "siempre se hizo así", la famosa como destructora frase justificativa.

En la próxima huelga universitaria, qué se va a decir? Los ciudadanos podrían decir, pues bien, vendan las butacas antes que poner las penosas sillas y bancos en la calle, cortando el tránsito en reclamo de más dinero.

Y los estudiantes de la enseñanza secundaria, con sus locales al borde del colapso, con sus profesores al borde del colapso, con tantas puertas cerradas a la educación superior, qué pueden esperar?

Qué bueno sería que los funcionarios juraran la política de las H antes de asumir, antes de perder su gran H, el honor:

Honestidad - Humildad - Humanidad

D.B.



3.2.09

Sarkozy, l´autre refus



En improvisado como aparentemente sincero discurso, Nicolás Sarkozy le dijo adiós al traspié gaullista de fines de los años sesenta en Québec. Dijo más o menos que, si una nación está segura de su identidad, no debe defenderla basándose en el encierro en sí misma y en la confrontación con el entorno. Creo que también habló de "estrechez mental". Sonó como una apelación a la autoestima y un cachetazo al chauvinismo nacionalista. Los partidarios de la soberanía quebequense dicen que el mandatario no representa el pensamiento de su pueblo. No sé qué tanto está presente la provincia canadiense en la atención de los franceses, pero sospecho que no mucho. Después de todo, haber sido un polo de influencia en la alta cultura es un lugar que Francia no se resigna a perder ,y que les preocupa bastante más que lo pase en la lejana Canadá, es decir, defender su propia sobrevivencia.
Y en verdad pareciera que el mayor aporte cultural de los quebequenses es recibido más por los Estados Unidos que por Francia, aunque les duela reconocerlo. Como si hubiera un sino genético-histórico de desinterés, de parte de los franceses, partiendo del rey sol Luis XV, hasta hoy, pasando por alto la anécdota del discurso gaullista, que tampoco podría documentar su representatividad en cuanto a la opinión mayoritaria francesa de la época sobre el porvenir de la provincia.
Y después de todo, soberanía sobre qué, reclaman los descendientes de franceses en Canadá? Porque cuando ellos llegaron a América del Norte, mediando el 1600, el territorio estaba ocupado por diversas tribus, que por algo hasta hoy se llaman "autóctonas". Indios perseguidos, masacrados, robados y rebajados en su condición humana, y cuya situación actual no es demasiado adecuada digamos.
Reclamar la soberanía sobre un territorio usurpado, parece al menos arrogante. Pero claro, los indígenas no tenían "títulos de propiedad", y en caso de tenerlos, en caso de que ellos se manejaran con los mismos parámetros capitalistas que los europeos, hoy tendrían igualmente que pasar bajo el examen de una Oficina de la Lengua Francesa, o de alguna orden restringidísima, a no dudarlo.
Es un caso parecido a las "celebraciones" que impulsaba España en América Latina por los 500 años del 1492, cuando el ignorante de Colón creyó haber llegado a la India. 500 años de qué, nos preguntamos en ese entonces.
Yo me pregunto ahora en Québec, soberanía sobre qué??
D.B.


2.2.09

Spinal tap, reírse de los mitos del rock


La suma de todos los clichés, manías y divismos de los que son capaces los músicos de rock, está incluida en esta otra película de culto norteamericana. Cualquiera que haya estado cerca de un grupo de rock, sea una banda de garage o un grupo más establecido en el mercado, lo puede reconocer con sorna y algo de asombro por la exactitud. Cualquier músico de rock podría también reconocerse en esta parodia tan feroz como bien hecha. Las ejecuciones musicales sorprenden, sobre todo si no se presta atención a las letras.
D.B.

1.2.09

Van Dongen en Montreal


Mujeres pintadas, un aire entre Kokoshka y Chagall.
Algunas obras de este pintor fauve están por un tiempo en el Museo de Bellas Artes de Montréal.
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