29.11.08

De ahuyentar destinos, Silvio Rodríguez





Cita con Ángeles



Desde los tiempos más remotos
vuelan los ángeles guardianes.
Siempre celosos de sus votos
contra atropellos y desmanes.
Junto a las cunas infantiles,
junto a los tristes moribundos…
Cuentan que velan los gentiles
seres con alas de otro mundo.

Cuando este ángel surca el cielo
no hay nada que se le asemeje.
El fin de su apurado vuelo
es la sentencia de un hereje
—no se distraiga ni demore,
todo es ahora inoportuno—.
Va rumbo al campo de la flores
donde la hoguera espera a Bruno.

Se lanza un ángel de la altura
caída libre. Queda frío.
La orden de su jefatura
es descender hasta los ríos.
Es diecinueve y también mayo,
con té de espuma y madre sierra,
cuando otro ángel a caballo
cae con los pobres de la tierra.

Dicen que al filo de la una
un angelote compasivo
pasó delante de la Luna
sobrevolando los olivos.
Y cuentan que con mala maña
fue tiroteado su abanico
justo a la hora que en España
se asesinaba a Federico.

Un bello arcángel aletea
junto a un gran pájaro de hierro;
procura que un hombre lo vea
para ahuyentar cien mil destierros.
Pero el arcángel se sofoca
y un ala azul se le lastima…
y el ave negra abre la boca
cuando atraviesan Hiroshima.

Dejando un zurco luminoso
(por sobre Memphis, Tennessee)
pasó volando presuroso
un ser alado en frenesí.
Iba vistiéndose de luto
(iba llorando el querubín)
e iba contando los minutos
de Dios y Martin Luther King.

El ángel pasa bajo un puente,
después rodea un rascacielos
(Parque Central, lleno de gente.)
No se da cuenta de su vuelo:
¡cuanta utopía será rota!
¡Y cuanto de imaginación!
Cuando a la puerta del Dakota
las balas derriben a John.

Septiembre aúlla todavía:
su doble saldo escalofriante.
Todo sucede un mismo día
gracias a un odio semejante.
Y el mismo ángel que allá en Chile
vió bombardear al Presidente
ve las dos torres con sus miles
cayendo inolvidablemente.

Desesperados los querubes
toman los cielos de La Tierra
y con sus lápices de nubes
pintan adioses a las guerras.
El mundo llena los balcones
y exclama al fin —¡esta es mi lucha!—
Pero el señor de los cañones
no mira al cielo, ni lo escucha.

Pobres los ángeles urgentes
que nunca llegan a salvarnos
¿será que son incompetentes
o que no hay forma de ayudarnos?
Para evitarles más dolores
(y cuentas del psicoanalista)
seamos un tilín mejores
y mucho menos egoistas.

Seamos un tilín mejores
y mucho menos egoistas.



Appointment with angels

From the very remote times
the guardian angels have been flying.
Always conscious of their vows
against injustice and riots.
Beside children cradles,
beside sad dying people…
It is said that guard is kept by gentle
beings with wings from another world.

When this angel furrows the sky
there is nothing similar to him.
The end of his rushed flight
is the sentence of a heresy–believer
—do not distract or delay yourself
now everything is inopportune—
He is going towards the field of flowers
where the bonfire is waiting for Bruno.

From the height an angel dives
free fall. He becomes shocked.
The order of his headquarters
is to descend down to the rivers.
It is nineteen, and also May,
whit te de espuma and madre sierra,
when another angel, riding a horse,
falls with the poor of the Earth.

It is said that around one
a compassionate, big angel
crossed in front of the Moon,
flying over the olive trees.
And it is said that with bad sneaky tricks
his fan was shot over
just at the time that in Spain
Federico was being assassinated.

A beautiful archangel flutters
beside a big bird of steel
he attempts to be seen by a man
to drive away one hundred thousand exiles.
But the archangel is exhausted
and one of his blue wings is injured…
and the black bird opens its mouth

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se produjo un error en este gadget.