24.2.08

La muerte de Sardanápalo


“Sardanápalo hijo de Anaxidaraxis, construí Anchíale y Tasos en un solo día. Come, bebe, juega, porque lo demás no vale la pena”.

Epitafio del rey asirio, quien al verse vencido, ordenó la destrucción de sus bienes más preciados, el asesinato de las integrantes de su harén y su propia muerte, para ser todo finalmente consumido por el fuego.

¿Fin romántico?

Así lo interpretó Delacroix.

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2 comentarios:

  1. En su Ética para Nicómaco aristóteles contiene palabras duras hacia este pesonaje: "el vulgo, pues, a manera de gente servil, parece que del todo eligen vida más de bestias que de hombres, y parecen que tienen alguna excusa, pues muchos de los que estçan puestos en dignidad, viven su vida cual de la Sadarnápalo"... Eso es lo que piensa el viejo Aristóteles del úlimo rey asirio, y de quienes apetecen vivir como él. Suerte amigo.

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  2. gracias por tu aporte. justo hoy me comentaban del salvajismo de los asirios en la guerra, sus montañas de cráneos, de sólo mencionarlos sus potenciales enemigos rehuían el encuentro. qué gente linda, no? hoy la guerra es prolijita, se apreta un botón a distancia y se rocía de gas mostaza al grupo de infelices que se opongan a los intereses imperiales.
    Saludos de Dafne, la de la tinta.

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