20.8.07

Too old to rock and roll, too young to die


Al fin halle una incongruencia en la perfeccion montrealesa, digna del peor menemismo. Se trata de la concrecion de las instalaciones para los juegos olimpicos de 1976. Una obra cuyo presupuesto era de doscientos millones de dolares que termino costando cerca de mil cien millones, y en 1976. El arquitecto frances encargado y premiado por su proyecto del velodromo, habia dispuesto un techo corredizo para el estadio central, dado que el mismo no cuenta con columna de soporte. El soporte esta dado por tensores metalicos centrados en una torre lateral de cien metros, siendo esta la torre inclinada mas alta del mundo y en la cual se instalo un funicular para goce y disfrute de los turistas hasta nuestros dias, pero no muchos mas dias. Pronto la torre podria ser desmantelada, para consternacion de los fabricantes de souvenirs. La misma presenta fallas insostenibles sin reparaciones que resultan demasiado costosas para el escaso ingreso que las instalaciones proveen. El estadio tiene capacidad para cincuenta y siete mil espectadores, pero jamas fue colmado salvo en las reuniones de los testigos de Jehova. Ni la presentacion de Pink Floyd, Madonna o Genesis lo lograron, asi como tampoco los populares Alouettes, el equipo de futbol de Montreal orgullo de la provincia. Las gradas se deslizan sobre rieles de acuerdo a las necesidades, ya sea para transformarse en una cancha con forma de diamante para partidos de beisbol, o para partidos de futbol americano, solo Dios sabe como se juega eso que parece ser un deporte. Proximamente los valientes Genesis intentaran llenarlo, tal vez con la gerontologica esperanza de dar un adios decente al publico montreales.


Escandalos en el pais de las maravillas, que los hay, los hay.


D.B.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se produjo un error en este gadget.