16.10.06

La ceremonia del té


Vuela y se dispersa en el aire
el efluvio del té
como debiera hacerlo el pensamiento
en el silencio de la soledad,
el del universo,
parecido al de la felicidad
y sin embargo tan distinto,
tan distante.

Suave perfume que abstrae
lentamente la tibieza ambarina
penetra en el ser.

Miro a lo lejos, inspiro
cuando las nubes se tornan
de colores imposibles.

Así queda el alma,
respirando el silencio.

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