30.10.06

Jellinek y la celulosa


“¡Ahora descansad un rato!”.


Os dejo con Jelinek y sus múltiples críticas.


“Los parados, en su alejamiento de todas las condiciones que Dios ha querido y bendecido con la alianza del matrimonio, apenas pueden permitirse vivir, pero ya no tienen permiso para experimentar nada más, en el campo de deportes, en el cine con una hermosa película o en el café con una mujer hermosa. Sólo la utilización de su propia familia es gratis. Así uno se delimita del otro mediante su sexo, que la naturaleza no puede haber querido en esta forma. Y así la naturaleza se comparte con nosotros, para que comamos sus productos y seamos comidos por los propietarios de las fábricas y bancos. Los intereses nos devoran el cabello. Tan sólo lo que el agua hace no lo sabe nadie. Pero lo que hemos hecho con el agua se ve enseguida, después de que la fábrica de celulosa se ha vaciado en el arroyo, que corre sin descanso. Él llevará su veneno a cualquier otra parte, donde gusten de comer pescado. Las mujeres meten las cabezas en las bolsas de la compra, en la que han metido el dinero del paro. Han sido bien engañadas por el supermercado, que les transmite las ofertas especiales. ¡Ellas mismas fueron un día ofertas especiales!” (p.61).

Sobre el director de la fábrica de papel nos dice:

“Para este director, las personas cuentan simplemente en tanto que son personas y son consumidas o pueden ser convertidas en consumidores. De este modo se habla a los desempleados de esta región, que han sido pensados como alimento para la fábrica y sin embargo quieren comer ellos mismos” (p.68).

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