30.10.06

Tchin tchin tema de Superflu


On pardonne trop
Celui qui fait son invisible
Alors, on ne se voit plus
Celui qui ment et jure sur la Bible
Celui qui invente celui qui se vante
Et s'écoute parler

On pardonne et on boit
Comme les amis d'autrefois
On pardonne et on boit
Tchin Tchin

On pardonne trop
Celle qui voulait puis qui soudain
Eh bien, ne voulait plus
Celle qui a trahi et pensait faire du bien
Celle qui croyait qu'il suffisait
D'un mot pour réparer

On pardonne, on se serre
Comme les glaçons dans un verre
On pardonne, on se serre
Tchin Tchin

On pardonne trop
Celui qui calcule celui qui compte
´ Je pose deux et je retiens un ª
Celui qui a tout vu, celui qui a tout fait
Celui qui s'installe au salon
Et critique la décoration

Nicolas Falez (V2 Publishing

Dani California





Dani California
huesos rotos
la harley te lleva
por la 101
a la garganta del diablo
Dani California
huesos rotos
que el viento te cure
las penas, solo.

Acid jazz

Jellinek y la celulosa


“¡Ahora descansad un rato!”.


Os dejo con Jelinek y sus múltiples críticas.


“Los parados, en su alejamiento de todas las condiciones que Dios ha querido y bendecido con la alianza del matrimonio, apenas pueden permitirse vivir, pero ya no tienen permiso para experimentar nada más, en el campo de deportes, en el cine con una hermosa película o en el café con una mujer hermosa. Sólo la utilización de su propia familia es gratis. Así uno se delimita del otro mediante su sexo, que la naturaleza no puede haber querido en esta forma. Y así la naturaleza se comparte con nosotros, para que comamos sus productos y seamos comidos por los propietarios de las fábricas y bancos. Los intereses nos devoran el cabello. Tan sólo lo que el agua hace no lo sabe nadie. Pero lo que hemos hecho con el agua se ve enseguida, después de que la fábrica de celulosa se ha vaciado en el arroyo, que corre sin descanso. Él llevará su veneno a cualquier otra parte, donde gusten de comer pescado. Las mujeres meten las cabezas en las bolsas de la compra, en la que han metido el dinero del paro. Han sido bien engañadas por el supermercado, que les transmite las ofertas especiales. ¡Ellas mismas fueron un día ofertas especiales!” (p.61).

Sobre el director de la fábrica de papel nos dice:

“Para este director, las personas cuentan simplemente en tanto que son personas y son consumidas o pueden ser convertidas en consumidores. De este modo se habla a los desempleados de esta región, que han sido pensados como alimento para la fábrica y sin embargo quieren comer ellos mismos” (p.68).

29.10.06

Islandia, paraíso contradictorio



desde Islandia, volcánica y helada.

Arnaldur Indridason:

Location does not really matter, although personally I find Iceland a very exciting and interesting setting for crime fiction. The crucial point about setting crime fiction in any country at all is to believe and understand, on your own terms, what is happening in the story, believe the characters and what they do and say, believe in them, believe that they could exist and be dealing with the circumstances in which they are placed, such as a murder inquiry. So it depends more on the author than where he lives whether or not he succeeds in producing credible crime stories.

Arnaldur Indridason was born in Reykjavik on January 8 1961. He graduated with a B.A. degree in history from the University of Iceland in 1996. He was a journalist at Morgunbladid newspaper from 1981 – 1982 after which he became a freelance script writer. From 1986 – 2001 he worked as a film critiq for Morgunbladid.

Arnaldur has published a number of thrillers, the first was Synir duftsins (Sons of Earth) in 1997. Most of his novels involve the same team of detectives. He has adapted three of his books for the Radio theatre at the Icelandic Broadcasting Service. Arnaldur is one of Iceland's leading crime story writers. He has received numerous awards for his books, among them the Glass Key Prize, an award given by Skandinaviska Kriminalselskapet (Crime Writers of Scandinavia) two years in a row, the first author to do so. In 2002 for his book Mýrin (Jar City, 2000) and in 2003 for Grafarþögn (Silence of the Grave, 2001). Silence of the Grave also received the Golden Dagger in 2005, hosted by the Crime Writer's Association in Britain.

25.10.06

Las perfectas del medioevo



Debes amar la nada,
debes huir del algo,
debes permanecer sola
y no ir a casa de nadie.
Debes ser activa
y libre de todas las cosas.
Y liberar a los cautivos
y encarcelar a los libres.
Debes consolar a los enfermos
y no quedarte nada para ti.
Debes beber el agua del sufrimiento
y alumbrar el fuego del amor con los leños de las virtudes.
Y así habitarás el verdadero desierto.

24.10.06

Algo parecido a un adiós



Quédate en la eterna
nebulosa, ahí
en la multicencia de un dulce noser.
Y si no has querido plasmarte jamás
en mi metafísica emoción dé amor,
deja que me azote
como un pecador.

César Vallejo.

El alma de Irlanda


Traditions, Seamus Heaney

MacMorris, gallivanting
Round the globe, whinged
To courtier and groundling
Who had heard tell of us

As going very bare
Of learning, as wild hares,
As anatomies of death:
"What ish my nation?"

And sensibly, though so much
Later, the wandering Bloom
Replied, "Ireland", said Bloom,
"I was born here. Ireland."


MacMorris, de juerga por El
Globo, se quejaba
ante aldeanos y cortesanos
que habían oído decir

que éramos gente muy poco
educada, salvajes como liebres,
anatomías de la muerte:
¿Cuál e' mi patria?

Y sensatamente, aunque mucho
más tarde, Bloom el errante
respondió, "Irlanda", dijo Bloom,
"Nací aquí. Irlanda".

23.10.06

Things have changed



I've been walking forty miles of bad road
If the bible is right, the world will explode
I've been trying to get as far away from myself as I can
Some things are too hot to touch
The human mind can only stand so much
You can't win with a losing hand

Bob Dylan

21.10.06

Calamaro, música para desencantos

Puede que consiga olvidar
puede que consiga recordar
o tal vez sea mejor así, no más
o tal vez no nos veamos nunca más.

Ella dijo "All you need is pop"
me dejó la ropa en el portal
no bajó para decir adiós, qué mal,
y la vida empieza a terminar otra vez.

Algo me hace sentir inmortal
algo me hace sentir bien y mal
Veo en el espejo lo que fui ayer
nada me parece similar, lo olvidé.

No me mueven las alas ni la vanidad
y nada que se pueda comprar
solamente encuentro antes de buscar
por menos no me voy a levantar, ¿para qué?

20.10.06

Bob Dylan, Midnight in the garden of good and evil


10. Ain't Talkin'


As I walked out tonight in the mystic garden
The wounded flowers were dangling from the vine
I was passing by yon cool crystal fountain
Someone hit me from behind

Ain't talkin', just walkin'
Through this weary world of woe
Heart burnin', still yearnin'
No one on earth would ever know

They say prayer has the power to heal
So pray for me, mother
In the human heart an evil spirit can dwell
I am a-tryin' to love my neighbor and do good unto others
But oh, mother, things ain't going well.

Fue la lluvia


Era la lluvia sobre el Vieux Port.
El Pointe – à - Callières permaneció mudo
con toda su verguenza de modernidad,
sabiendo que está fuera de época.

Era la fiesta en el Vieux Port
para nosotros, esos locos,
los apasionados de los bouquins,
los buscadores de tesoros.

Música para corazones solitarios


The Space Between
The tears we cry
Is the laughter keeps us coming back for more
The Space Between
The wicked lies we tell
And hope to keep us safe from the pain

16.10.06

Buenos Muchachos

La voz hipnótica y cavernosa de Pedro Dalton, canta:


Y LA NAVE VA...

Humo blanco perdió el encanto
viajando en un tiempo fugaz.
Pica el viento sobre las venas
lágrimas sin peso caen.
Me voy corriendo la carretera
que asfalto cuando echo a andar.
Golpean los baches, joden las ruedas,
con calma voy a acelerar.

Y pienso en no volver.

Levanto vuelo no muy alto
sólo para ver mejor
esas espaldas con alas rotas
con plumas de pelos de excusas.
Y aquel paisaje quedó en el baño
pestañas brillan botiquín.
Y desde el auto extiendo el brazo
y la luna se sienta a mi lado.

Y pienso en no volver.
Y pienso en no volver.

In the sun
I was your help.

Rêver, un corto de Juan Pittaluga


Rêver
Juan Pittaluga
2002 9'35 mm 1,85

Réalisation, scénario : Juan Pittaluga, 121, rue d’Aboukir, 75002 Paris, e-mail : juan.pittaluga@hotmail.com
Production : Films du Rat, 36, rue de Ponthieu, 75008 Paris, Tél. : 01 56 59 93 61 / fax : 01 42 56 99 01
Image : Nicolas Le Gal
Son : Patrick Genet, Charles Michaud
Montage : Marine Benveniste
Interprétation : Julie Gayet, Thibault de Montalembert
Filmographie : Premier film

Dans un salon, un homme raconte : sa femme qui dort dans la chambre à côté se réveille et vient lui dire son cauchemar. L’homme la rassure et la ramène au lit. Son geste à lui n’était-il pas prévu dans le récit du rêve ? Qui imite qui ?

La ceremonia del té


Vuela y se dispersa en el aire
el efluvio del té
como debiera hacerlo el pensamiento
en el silencio de la soledad,
el del universo,
parecido al de la felicidad
y sin embargo tan distinto,
tan distante.

Suave perfume que abstrae
lentamente la tibieza ambarina
penetra en el ser.

Miro a lo lejos, inspiro
cuando las nubes se tornan
de colores imposibles.

Así queda el alma,
respirando el silencio.

Life is very short


Life is very short, amiga
mira quién lo dijo
mira cómo lo dijo.
No habrá más rondas nocturnas,
no más rock and roll,
vos cerveza,
yo pomelo,
vos Contracultura,
yo aquél beso robado a Peluffo
y las estrellas y la Petro
y su mejilla sorprendida
life is very short Gabriel,
y aquél cigarrillo y el saxo
de Emiliano y el desayuno austero,
y la feria medieval de la equis
con Augusto y su Corán.
Festival de jazz sin vos amiga, imposible
life is very short
I gotta go, I gotta fly away.

13.10.06

Evanescence

Musicalement parlant, Evanescence explore les thèmes sombres et introspectifs de l’amour et du désespoir. Insistant cependant sur le fait que le message fondamental est positif, le groupe fut à l'origine considéré comme un groupe de rock chrétien autant par ses premiers fans que par les circuits commerciaux, avant d'affirmer ne pas vouloir être classifié comme tel. Le groupe se défend de la même manière d'être un groupe de métal gothique, en se considérant plutôt comme un simple groupe rock.

12.10.06

Reivindicación de la rosa

Reivindicación de la rosa condenada por los poetas modernos

Botón de rosa inexpugnable,
Promesa tumescente,
Te aguarda tarde radiante
Rincón privilegiado
Lápida olvidada,
Prueba de amor culpable
O seco recordatorio
En libro amarillento.

(Poesía instantánea en transporte urbano)
Dafne 2005.
Daktari

Aunque a veces una quisiera retroceder lo vivido, o escaparse a Africa.
Sumo - La rubia Tarada

Pero crecí.
ULTRASEVEN'S TRANSFORMATION!

Terrores de mi temprana infancia.
garfield

Garfield y sus amigos, o mais grande

10.10.06

La pequeña Lulú

lulu

La pequeña Lulu
Homenaje borroso desde Youtube, pero homenaje al fin, a la pequeña Lulú, que siendo niña y pequeña, no se amilana ante nada.

9.10.06

Cosas que sublevan, sin amor


Cosas que sublevan en Ciudad Tugurio
(where is the love, the love…)

El viento norte trae el olor de nuestros lixiviados. Y este país es de los que saben ir para donde sopla el viento. El país de los amigos de. De los hijos de, que se quitan y ponen los apellidos según convenga.
La radio aséptica narra la historia de una mujer masacrada por su pareja porque no trajo suficiente dinero para el vino en su periplo en el transporte urbano, donde cantaba por monedas gracias a la gentileza del señor conductor, obrero del volante. Y la de la banda de cinco niños robando armados con “cortes”, terminología carcelaria vuelta cotidiana para denominar armas hechas de pedazos de metal.
La semana pasada estremecía a esta Republiqueta Frigorífica el relato en vivo al peor estilo ceeneene del rescate del cuerpo exánime de dos obreros de un reciclaje en la Ciudad Vieja. Barrio que ve caer sus mamposterías al temblor causado por el estruendo del transporte urbano inmisericorde que pulula en sus callecitas cansadas. Y la radio estatal transmitía morosamente, minuto a minuto, hasta la mínima expresión facial del padre de una de las víctimas, el movimiento de la cola del perro que ubicó el cuerpo y el agitar al viento de la túnica de un enfermero. No se usa en cambio la onda estatal para repetir hasta el cansancio las normas de seguridad que deben regir en los ambientes laborales. No hay recursos para prevenir los males de la gente común. Es más negocio para unos pocos obrar malamente ante hechos consumados.
No tanta atención mereció en el reino de Tevestúpida la muerte de varios younguenses aplastados por un tren tirado por…ellos mismos, a instancias de un canal de televisión mastica cerebros. Porque los trenes están para eso después de todo, para eso los trajeron los ingleses, para aplastar gente.
Pero sí ha conmocionado suficientemente en Republiqueta Futbolera, el accidente de tránsito de un ex jugador de fútbol internacional, que se incrustó contra una columna del alumbrado de la rambla, manejando en la madrugada con un nivel importante de alcohol en sangre, hecho de por sí delictivo. Y que además pudo haber matado a sus acompañantes o a algún paseante tempranero, como ya ha pasado. Esta vez fueron las batas blancas de la Asociación Española que se agitaron presurosas, prioridad uno en los quirófanos. No importan los enfermos de cáncer que esperan turno por una cama, pagando como pagan diligentemente su cuota. No importan los portadores de osteoporosis que han debido subir y bajar escaleras por decenios, esperar turnos imposibles para recuperarse a medias, porque se inaugura un servicio de rehabilitación palaciego y marmóreo para que sea el reino del traumatólogo del club Peñarol, de fútbol claro está. Los jugadores de fútbol uruguayos que se llevan chiquilinas como empleadas con el fin de prostituirlas en Europa son los héroes del momento. Sólo María Urruzola osó pisar la cola de esa serpiente.
¿Adónde está la verdadera compasión en Ciudad Tugurio? ¿Cuándo soplará el viento sur que limpia tanta basura? Mientras, no se te ocurra ser niño pobre, mujer, negra o anciano. Matate antes. O salí corriendo. Si podés, claro está.

5.10.06

Crónicas de Café

(Gracias Gato por la foto de Marosa)

Crónicas de café.

Años 80. ¿Te acordás? Chiquilinas locas. Juntábamos monedas para un café para dos. La tacita se perdía en el mármol de la mesa. Era la excusa para colarnos en ese mundo de escritores, periodistas y poetas. Íbamos a escuchar, espiar y absorber.

Cerca, Marosa desparramando sus colores en papeles, con su sonrisa lejana. Más allá, los veteranos alimentando la humareda de cigarrillos y discursos encendidos. Los mozos, impasibles.

-Así voy a ser yo de vieja, Estela. Como Marosa, de pelo rojo y flor en mano.

Allá algunos cantando un tango. Otros leían imperturbables y solitarios, salvo por la pipa.

Se hacía la hora de la función. Otro ámbito igual de oscuro nos recibía. Y la película, una crónica soviética en blanco y negro sobre la segunda guerra mundial, era el broche lúgubre. Sólo los rollos se resistían al aburrimiento, dando saltos repentinos y despertando a algún espectador desprevenido. Pero nos íbamos contentas de haber visto una película políticamente correcta.

Fines de los 80. Los estudiantes de Humanidades éramos demasiado pobres como para armar tertulias de café y demasiado comprometidos como para poder hablar de otra cosa que no fuera de política .Y vos te fuiste, Estela, por las ramas del Jardín Botánico, y te atraparon las Bellas Artes de Manuel y tus hijos y la vida.

En los 90 nadie tuvo tiempo para un café. Había que hacer dinero. No había utopías ni lugar para el romanticismo. Era el fin de la historia.

Albores del siglo XXI. Nada pasó. Los terrores del nuevo milenio quedaron fuera de las iglesias esta vez, encerrados en circuitos de silicio. El aislamiento es cada vez mayor. Busco respuestas en las infinitas variedades de los cafés Van Houtte o Starbucks. Hay soledad en las mesas, donde cada uno con su computadora portátil, es incapaz de articular palabra. Sólo rostros crispados. El silencio es lo habitual. Se ven carteles que conminan a no quedarse mucho rato, y, engañosamente solidarios, enuncian que otros están esperando sitio.

Y en el Sur es parecido. No sé qué mató a los cafés ciudadanos. Y no sé qué le falta a tanto pequeño sucedáneo que ha brotado en la Ciudad Vieja y el Centro. Probablemente sea sólo el espíritu.

Ahora los documentales son en colores y de Irán. Pero las butacas son las mismas. Por suerte. Le pido a la ciudad que no me arranque más recuerdos, pero no oye.

Sospecho que mi lugar está en cualquier parte del mundo, pero con un libro de Marosa en las manos, imaginando que el café cobró repentino sabor a frutas salteñas. Sola con ella y los azahares. Lo demás no existe.
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