23.3.18

Medusas invasivas

Estas bellas criaturas pululan en exceso en las aguas cada vez más calientes del Golfo de México. No tienen predadores y los biólogos no saben bien cómo ayudar a restablecer el equilibrio del ecosistema.
Acuario de Corpus Christi, Texas.

"Jellyfish are taking over the sea", Gwynn Guilford, Quartz,15th October 2013.

https://qz.com/133251/jellyfish-are-taking-over-the-seas-and-it-might-be-too-late-to-stop-them/

Águila enjaulada

Inconmensurable tristeza, el águila que nació para las alturas, contempla turistas tras el tejido de alambre.
Acuario de Corpus Christi, Texas.

7.3.17

Somos los ríos

Somos los ríos


Somos los ríos y
los mares que amamos.

Vemos el verde, el gris,
el azul,
como quien ve la vida.

En un remanso dejamos nuestra infancia,
en la corriente,
encontramos la memoria.

Arena gruesa, barro o dorada fineza,
cada orilla tiene sus historias
de galeones, muertos y olvidos.
D.B.

8.2.17

Las altas montañas de Portugal

Las altas montañas de Portugal


Del autor de Life of Pi (que no he leído), esta novela es sorprendente, considerando otros autores recientes de este extraño siglo veintiuno. 
Si bien tiene bastante de aquel realismo mágico de los ochenta, agrega una profundidad metafísica que trasciende los elementos de fantasía.
La historia es simple, se trata de una búsqueda llevada adelante por un ser desesperado. Como siempre, el camino es lo que cuenta y no el resultado. En su transcurso, el protagonista se ve obligado a manejar una forchela, una de las primeras cachilas, sin jamás haber conducido antes. A partir de allí, las situaciones tragicómicas abundan. Por momentos parece el relato de una película de Buster Keaton o de Chaplin, pero el realismo es cruel. La angustia de vivir está reflejada en los personajes de manera soberbia. No puedo decir mucho más, porque hay que leerla. Se trata de un camino personal, una especie de Camino de Santiago. 
D.B.

Noche de invierno




Noche de invierno

Pasa la noche
Sin sueño
A veces
se queda, se estanca.

Trenes desvelados
también pasan,
imitando al reloj.

Alguien saca la nieve
de las calles
en la madrugada eterna.

Toda una jungla invernal
se agita
en el silencio.

Abro los ojos a la oscuridad
que susurra historias
que no sabré contar.
D.B.




8.4.16

The Library of Babel as Seen from Within

The Library of Babel as Seen from Within: Reproducing Borges’s imaginary library online.Since I first read it in a high school Spanish class, I’ve been fascinated by the theory of language implicit in Borges’s “The Library of Babel.” The story describes a universal library containing, in 410-page volumes, every possible permutation of twenty-two letters, spaces, commas, and periods—every book that’s ever been written... a href='http://www.theparisreview.org/blog/2015/07/23/the-library-of-babel-as-seen-from-within/'Read More/a span class='link'»/span

7.4.16

The Most Misread Poem in America o nada es lo que parece, y otras mentiras que nos decimos.

The Most Misread Poem in America: Everyone knows Robert Frost’s “The Road Not Taken”—and almost everyone gets it wrong.Frost in 1913.From The Road Not Taken: Finding America in the Poem Everyone Loves and Almost Everyone Gets Wrong, a new book by David Orr. A young man hiking through a forest is abruptly confronted with a fork in the path. He pauses,... a href='http://www.theparisreview.org/blog/2015/09/11/the-most-misread-poem-in-america/'Read More/a span class='link'»/span

17.12.15

Antonio Tabucchi est un autre


Antonio Tabucchi est un autre


“Nocturno Indio”, o como lo tradujera en español Anagrama y quien sabe cuántos más, Nocturno Hindú, es una novela corta publicada en 1984 bajo el título original de “Notturno Indiano”.  He leído la traducción francesa del italiano de Lise Chapuis, que me pareció satisfactoria.
“Nocturno Indio” se parece a una novela de viaje, ese género que muchos consideran en extinción. Muchas novelas de occidentales viajeros empiezan de la misma manera, con un cierto hálito orientalista. También es la historia de una búsqueda, que es un clásico dispositivo literario. Pero allí terminan los lugares comunes. Sólo el aire enigmático es el hilo conductor de referencia para trazar cualquier paralelismo con un clima exótico.  

El autor aclara en un corto prefacio que se trata de una novela de insomnio y de viaje. Supongo que un viaje de búsqueda en India requiere un cierto estado mental moderadamente alucinado, que sólo el insomnio puede otorgar. El insomnio vuelve la noche presente, como una misión, se sugiere desde la frase de Maurice Blanchot que abre la novela. La noche, es el imperio de los ciegos. Son ciegos que ven a su manera, como los insomnes, y así nos lleva Tabucchi en su trayecto por India, desde Bombay hasta Goa, la antigua colonia portuguesa. India evoca la ceguera, con la Calcuta de los horrores que es mejor no ver, según dice Christine, una fotógrafa que tiene un encuentro casual con el protagonista. Los hoteles para viajeros occidentales pudientes, pretendidos “no videntes”, son de un lujo colonial, y ofrecen todos los sabores de India, o una opción occidental (prostibularia y tragicómica) de carne asada, para gran agitación de los cuervos que abundan por todas partes. También hay, por supuesto, hoteles de mala muerte, reales prostíbulos apenas camuflados. Los extremos se parecen para el viajero, porque ambos son formas de prostitución. La espiritualidad y la religión se parecen, de la misma forma, a prostíbulos mentales, que pueden ser cierta moneda de cambio en la trama.

Cada encuentro y cada impresión parcial del protagonista, insomne o mal dormido, no es lo que parece ser. El detalle importante es que el autor es traductor de Pessoa al italiano. El poeta portugués está presente, y apenas con un par de versos de referencia vuelve la trama del revés. Hay muchos detalles como ese en la historia, donde cada detalle es fundamental y fragmentario a la vez. Rossignol, o Roux, o Xavier o Mr. Nightingale, el protagonista, parece perderse, de hecho. O simplemente, viaja en un cuerpo que es meramente un vehículo o una valija, como le sugiere un moribundo.

Mis impresiones sobre este libro son necesariamente fragmentarias, pero el efecto que dejó en mí no lo es. Sugiero leerlo y ponerlo en alguna lista de preferidos o de lecturas para recordar, aún si, como dijo el protagonista de la novela: “la mémoire est une formidable faussaire” (p.89).

Esta obra ha sido llevada a la pantalla de cine por Alain Corneau en 1989. No la he visto, y no sé si será fácil de conseguir en esta Norte América de cine fast food. Tal vez los duendes de Fandor se apiaden. Se agrega a la larga lista de anhelados films aún por ver.
D.B.