8.4.16

The Library of Babel as Seen from Within

The Library of Babel as Seen from Within: Reproducing Borges’s imaginary library online.Since I first read it in a high school Spanish class, I’ve been fascinated by the theory of language implicit in Borges’s “The Library of Babel.” The story describes a universal library containing, in 410-page volumes, every possible permutation of twenty-two letters, spaces, commas, and periods—every book that’s ever been written... a href='http://www.theparisreview.org/blog/2015/07/23/the-library-of-babel-as-seen-from-within/'Read More/a span class='link'»/span

7.4.16

The Most Misread Poem in America o nada es lo que parece, y otras mentiras que nos decimos.

The Most Misread Poem in America: Everyone knows Robert Frost’s “The Road Not Taken”—and almost everyone gets it wrong.Frost in 1913.From The Road Not Taken: Finding America in the Poem Everyone Loves and Almost Everyone Gets Wrong, a new book by David Orr. A young man hiking through a forest is abruptly confronted with a fork in the path. He pauses,... a href='http://www.theparisreview.org/blog/2015/09/11/the-most-misread-poem-in-america/'Read More/a span class='link'»/span

17.12.15

Antonio Tabucchi est un autre


Antonio Tabucchi est un autre


“Nocturno Indio”, o como lo tradujera en español Anagrama y quien sabe cuántos más, Nocturno Hindú, es una novela corta publicada en 1984 bajo el título original de “Notturno Indiano”.  He leído la traducción francesa del italiano de Lise Chapuis, que me pareció satisfactoria.
“Nocturno Indio” se parece a una novela de viaje, ese género que muchos consideran en extinción. Muchas novelas de occidentales viajeros empiezan de la misma manera, con un cierto hálito orientalista. También es la historia de una búsqueda, que es un clásico dispositivo literario. Pero allí terminan los lugares comunes. Sólo el aire enigmático es el hilo conductor de referencia para trazar cualquier paralelismo con un clima exótico.  

El autor aclara en un corto prefacio que se trata de una novela de insomnio y de viaje. Supongo que un viaje de búsqueda en India requiere un cierto estado mental moderadamente alucinado, que sólo el insomnio puede otorgar. El insomnio vuelve la noche presente, como una misión, se sugiere desde la frase de Maurice Blanchot que abre la novela. La noche, es el imperio de los ciegos. Son ciegos que ven a su manera, como los insomnes, y así nos lleva Tabucchi en su trayecto por India, desde Bombay hasta Goa, la antigua colonia portuguesa. India evoca la ceguera, con la Calcuta de los horrores que es mejor no ver, según dice Christine, una fotógrafa que tiene un encuentro casual con el protagonista. Los hoteles para viajeros occidentales pudientes, pretendidos “no videntes”, son de un lujo colonial, y ofrecen todos los sabores de India, o una opción occidental (prostibularia y tragicómica) de carne asada, para gran agitación de los cuervos que abundan por todas partes. También hay, por supuesto, hoteles de mala muerte, reales prostíbulos apenas camuflados. Los extremos se parecen para el viajero, porque ambos son formas de prostitución. La espiritualidad y la religión se parecen, de la misma forma, a prostíbulos mentales, que pueden ser cierta moneda de cambio en la trama.

Cada encuentro y cada impresión parcial del protagonista, insomne o mal dormido, no es lo que parece ser. El detalle importante es que el autor es traductor de Pessoa al italiano. El poeta portugués está presente, y apenas con un par de versos de referencia vuelve la trama del revés. Hay muchos detalles como ese en la historia, donde cada detalle es fundamental y fragmentario a la vez. Rossignol, o Roux, o Xavier o Mr. Nightingale, el protagonista, parece perderse, de hecho. O simplemente, viaja en un cuerpo que es meramente un vehículo o una valija, como le sugiere un moribundo.

Mis impresiones sobre este libro son necesariamente fragmentarias, pero el efecto que dejó en mí no lo es. Sugiero leerlo y ponerlo en alguna lista de preferidos o de lecturas para recordar, aún si, como dijo el protagonista de la novela: “la mémoire est une formidable faussaire” (p.89).

Esta obra ha sido llevada a la pantalla de cine por Alain Corneau en 1989. No la he visto, y no sé si será fácil de conseguir en esta Norte América de cine fast food. Tal vez los duendes de Fandor se apiaden. Se agrega a la larga lista de anhelados films aún por ver.
D.B.  

19.11.15

Décimo aniversario

Hace diez años que empecé a escribir en este blog. Comenzó como una extensión de los trabajos que hacía para el taller del escritor Rafael Courtoisie. Luego, le fui agregando asuntos que me interesaban, con temas variados y algún que otro escrito propio. También incluí fotografías que inspiraban para escribir.

Hubo épocas de mayor producción y otras de escasos posts. Entretanto, me mudé a Canadá y necesité publicar también en inglés y en francés, sin olvidar alguna incursión en la poesía en italiano, o más recientemente, en el adusto idioma alemán.

Luego, fui enlazando otras herramientas de comunicación como Twitter y una página en Facebook llamada "Ink books, libros, búhos y otras nocturnidades", donde reposteo artículos interesantes (al menos para mí) sobre libros y escritores.

Este blog sigue la tendencia casi inexorable de los nuevos medios sociales: cada vez se publica menos, con menos caracteres como objetivo, con miras a la inmediatez. Del blog que algunos pocos fieles seguían, a la aplicación que requiere mayormente símbolos en forma de iconos. Pero si Dafnescribe se mantuvo en línea durante diez años, también puede continuar, aunque sea, como la performance de un poeta posmoderno, solamente tirando letras al aire.

Por último, quiero agradecer a los peregrinos de la red que de tiempo en tiempo se detienen un rato por aquí. Gracias también a los amigos escritores de otros blogs. Gracias por las letras.
D.B.

14.10.15

Poemas de Amor por Irving Layton



Irving Layton: The Love Poems: with reverence and delight. 1984, Mosaic Press. 134 p. segunda impresión 2002.

Encontré la edición de la imagen en una biblioteca del barrio, y lo pedí prestado, entusiasmada por conocer el poeta que inspiró a Leonard Cohen; el canadiense y montrealés Irving Layton. Luego de la lectura, debo decir que este es un caso más del alumno que supera al maestro. Layton fue profesor de literatura en la universidad de McGill y allí tuvo a Cohen de alumno. Sin embargo, al leer los poemas de amor de este último la impresión es muy diferente. Leonard es lírico y sugerente, sin innecesarias exuberancias verbales. Leonard es músico y trasunta en sus versos un sentir humano delicado y hasta compasivo. Layton, es de esos escritores que dan ganas, a la lectora mujer, de cubrirse de negro de pies a cabeza y salir como ser anónimo e invisible por la vida. Como muchas veces hemos debido hacer las mujeres física o moralmente: escondernos para esquivar la agresión solapada o directa. 

Los poemas de amor de Layton aluden a una lúcida, demasiado lúcida corporeidad de la voz lírica que no es agradable de conocer, porque se trata de un cuerpo en desesperada e inútil búsqueda que desprecia el objeto de deseo. Un cuerpo que quisiera descuartizar el cuerpo de la mujer, para exorcizar sus impulsos. Un cuerpo que no puede referirse a otro nada más que en términos anatómicos y estéticos. Cuando Leonard Cohen escribiò "dance me to the end of love", expresó en un verso todo un tratado. Layton no puede haber sido su maestro, si no para demostrar exactamente lo contrario: cómo una racionalidad y control perfecto del idioma no es suficiente para llegar a lo sublime. 

(continuará)
D.B. 


20.6.15

Erasmus, or the folly of arguing postmodernism

Erasmus of Rotterdam
In Praise of Folly

Introduction: dedicated to Thomas More

(...) But perhaps there will not be wanting some wranglers that may cavil and charge me, partly that these toys are lighter than may become a divine, and partly more biting than may beseem the modesty of a Christian, and consequently exclaim that I resemble the ancient comedy, or another Lucian, and snarl at everything. But I would have them whom the lightness or foolery of the argument may offend to consider that mine is not the first of this kind, but the same thing that has been often practiced even by great authors: when Homer, so many ages since, did the like with the battle of frogs and mice; Virgil, with the gnat and puddings; Ovid, with the nut; when Polycrates and his corrector Isocrates extolled tyranny; Glauco, injustice; Favorinus, deformity and the quartan ague; Synescius, baldness; Lucian, the fly and flattery; when Seneca made such sport with Claudius' canonizations; Plutarch, with his dialogue between Ulysses and Gryllus; Lucian and Apuleius, with the ass; and some other, I know not who, with the hog that made his last will and testament, of which also even St. Jerome makes mention. And therefore if they please, let them suppose I played at tables for my diversion, or if they had rather have it so, that I rode on a hobbyhorse. For what injustice is it that when we allow every course of life its recreation, that study only should have none? Especially when such toys are not without their serious matter, and foolery is so handled that the reader that is not altogether thick-skulled may reap more benefit from it than from some men's crabbish and specious arguments. As when one, with long study and great pains, patches many pieces together on the praise of rhetoric or philosophy; another makes a panegyric to a prince; another encourages him to a war against the Turks; another tells you what will become of the world after himself is dead; and another finds out some new device for the better ordering of goat's wool: for as nothing is more trifling than to treat of serious matters triflingly, so nothing carries a better grace than so to discourse of trifles as a man may seem to have intended them least. For my own part, let other men judge of what I have written; though yet, unless an overweening opinion of myself may have made me blind in my own cause, I have praised folly, but not altogether foolishly. And now to say somewhat to that other cavil, of biting. This liberty was ever permitted to all men's wits, to make their smart, witty reflections on the common errors of mankind, and that too without offense, as long as this liberty does not run into licentiousness; which makes me the more admire the tender ears of the men of this age, that can away with solemn titles. (...)

....

Etenim non deerunt fortasse uitilitigatores, qui calum nientur partim leuiores esse nugas quam ut theologum deceant, partim mordaciores quam ut Christiane conueniant modestie; nosque clamitabunt ueterem comediam aut Lucianum quempiam referre atque omnia mordicus arripere. Verum quos argumenti leuitas et ludicrum offendit, cogitent uelim non meum hoc exemplum esse, sed idem iam olim a magnis auctoribus factitatum; cum ante tot secula Batrachomuomachian luserit Homerus, Maro Culicem et Moretum, Nucem Ouidius; cum Busyriden laudarit Polycrates et huius castigator Isocrates, iniustitiam Glauco, Thersiten et quartanam febrim Fauorinus, caluitiem Synesius, muscam et parasiticam Lucianus; cum Seneca Claudii luserit apotheôsin, Plutarchus Grylli cum Ulysse dialogum, Lucianus et Apuleius Asinum, et nescio quis Grunnii Coro cottæ porcelli testamentum, cuius et diuus meminit Hieronymus Proinde, si uidebitur, fingant isti me laterunculis in terim animi causa lusisse, aut si malint equitasse in arundine longa. Nam que tandem est iniquitas, cum omni uite insti tuto suos lusus concedamus, studiis nullum omnino lusum permittere, maxime si nuge seria ducant, atque ita tractentur ludicra ut ex his aliquanto plus frugis referat lector non omnino naris obese, quam ex quorundam tetricis ac splendidis argumentis? ueluti cum alius diu consarcinata oratione rhetoricen aut philosophiam laudat, alius principis alicuius laudes describit, alius ad bellum aduersus Turcas mouendum adhortatur, alius futura predicit. alius nouas de lana caprina comminiscitur questiunculas. Vt enim nihil nugacius quam seria nugatorie tractare, ita nihil festiuius quam ita tractare nugas ut nihil minus quam nugatus fuisse uidearis. De me quidem aliorum erit iudicium; tamet si, nisi plane me fallit philautia, Stulticiam laudauimus, sed non omnino stulte.
Iam uero ut de mordacitatis cauillatione respondeam, semper hec ingeniis libertas permissa fuit, ut in communem hominum uitam salibus luderent impune, modo ne licentia exiret in rabiem. Quo magis admiror his temporibus aurium delicias que nihil iam fere nisi solennes titulos ferre possunt
....



Fields, old men, stones and oblivion


(...)
MELIBOEUS

So in old age, you happy man, your fields
Will still be yours, and ample for your need!
Though, with bare stones o'erspread, the pastures all
Be choked with rushy mire, your ewes with young
By no strange fodder will be tried, nor hurt
Through taint contagious of a neighbouring flock.
Happy old man, who 'mid familiar streams
And hallowed springs, will court the cooling shade!
Here, as of old, your neighbour's bordering hedge,
That feasts with willow-flower the Hybla bees,
Shall oft with gentle murmur lull to sleep,
While the leaf-dresser beneath some tall rock
Uplifts his song, nor cease their cooings hoarse
The wood-pigeons that are your heart's delight,
Nor doves their moaning in the elm-tree top.
....
Virgilio, The Eclogues, Eclogue I

Today was a day of reading about old men, dividing walls in the fields and oblivion. 

17.6.15

Marie-Louise Kaschnitz: Eines Tages

 Eines Tages

Es ist kein Garten so fernab gelegen,
Dass nächtens nicht der wilde Schrei der Welt
Gleich einem wunderbaren Feuerregen
Vernichtend auch auf seine Saaten fällt.

Und keinem ist der Kreis so fest gezogen,
Dass eines Tages nicht ein wilder Geist
Ihm mit der Urgewalt der Meereswogen
Furcht und Erbarmen aus dem Herzen reißt.

Ein wölfisch Wesen springt aus Lammesmienen,
Und keiner lebt, der nicht in sich entdeckte
Ein fremdes ungeheures Element.

Und weil er lebt, muss er dem Chaos dienen
Und einem Neuen, das die Zeit erweckte,
Und dessen Sinn und Ende niemand kennt.

Marie-Louise Kaschnitz 
(Una poeta alemana, 1901-1974, a la que le gustaba Neruda).

Lees alemán? me preguntaron.
Si, dije, porque nunca hay que dejarse vencer por el no.
Palabras, aquí y allá, que uno con empeño y poca maña.
Pero no cejo.

8.4.15

Mont Tremblant



No soy alguien
soy la promesa
de algo
de mañana
de un si acaso
que deja pasar los días
esperando

Algo así como una nube
que se arma y se desarma
se deshace y vuelve
igual y distinta
que parece dejar al viento
hacer
llora y se rebela en las tormentas
se adormece en las montañas
y allí quisiera quedarse
para siempre
siendo bruma enamorada
de los pinos.

D.B.
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